GRAN INCENDIO 1929

 El 10 de Febrero de 1929, estalló un terrible incendio en Caleta Buena, el pueblo entero se encontraba en el Teatro Iris celebrando la inauguración del cine y viendo una película, como a las 4 de la tarde la película se encendió comenzando un incendio que quemó casi totalmente el puerto, cuando llegaron los bomberos de Iquique, alcanzaron a salvar los estanques de petróleo y algunas casas de “Bellavista”, el pueblo ardió como hasta las 9 de la mañana del día siguiente; los canchones con salitre estuvieron ardiendo como tres días. Una vez que pasó esta desgracia el puerto de Caleta Buena volvió a reconstruirse y se volvió al  trabajo en forma normal. A pesar de toda la desgracia ocurrida, para Caleta Buena fue una buena oportunidad de demostrar solidaridad y mucha unidad entre las personas.

Contando a mis padres, nuestra familia se componía de nueve personas, pero mi hermana mayor, Georgina, falleció a la edad de 14 años, ella se suicidó por amor, resulta que a Caleta Buena llegó un barco de guerra alemán para hacer algunas reparaciones, uno de los marinos y mi hermana se enamoraron, el quería casarse y llevársela a Alemania, mis padres no lo permitieron, Georgina para presionar a mis padres tomó veneno, pienso que sin intención de morir, parece que se le pasó la mano y falleció. Mi madre padecía el mal de parkinson desde muy joven, todos los hijos nacimos cuando ya estaba enferma, tuvo muchos hijos pero sólo nosotros sobrevivimos, nuestras hermanas, Andrea y Ernestina, se hicieron cargo de la casa y de la crianza de los hermanos menores, Jorge y Víctor, mi hermano Víctor era el menor y mis hermanas andaban con el en brazos el día del incendio, mi familia, como muchas, fuimos víctimas y damnificados de la gran catástrofe, hasta ese momento habíamos tenido una buena situación económica, mi padre ganaba un buen salario, lo que nos permitía vivir con holgura, pero después del incendio quedamos en la calle, gracias a Dios no sufrimos pérdidas de vida, pero perdimos todo, sólo salvamos un libro de colchón y la ropa que teníamos puesta, lo que pasó es que, como nuestra casa era la última de la corrida y quedaba lejos del teatro, la gente comenzó a llevar sus cosas a nuestra casa para salvarlas, pero el fuego llegó con tanta fuerza que se quemó todo lo nuestro y lo de los vecinos. Al día siguiente del incendio fuimos a lo que había sido nuestra casa para ver si podíamos recuperar algunas cosas, pero todo estaba convertido en cenizas, mi hermana Andrea andaba con Victor en brazos, pisó unas tablas que todavía estaban encendidas y se quemó un pié, menos mal que fue una quemadura no muy profunda y sanó pronto. Algunas personas nos ayudaron regalándonos ropa, lo que nos sirvió a mi padre y a mí para poder trabajar. 

Existieron familias muy numerosas, como la de don Pablo Polanco y su esposa Elena,con la que tuvo 24 hijos, otra de las grandes familiasCaletinas, fue una de inmigrantes italianos, los Peirano, era bastante numerosa, y de buena situación económica, Roma, la que después fue mi esposa, era integrante de esta familia, la conocí en Caleta Buena cuando éramos niños, con el tiempo nos encontramos nuevamente en Iquique, nos enamoramos y nos casamos, tuvimos 8 hijos, pero fallecieron dos a los pocos meses de nacido, con los otros 6 hijos vivimos en el sector de El Morro, en la calle Souper # 907, actualmente es la avda. Arturo Prat.